Cuando hace años, varios grupos de deportistas comenzaron a internarse en las montañas y valles de la región para practicar la bicicleta de montaña, se percataron de que había algunas veredas, ya trazadas, que podían seguir durante sus recorridos.
Coloquialmente, los ciclistas comenzaron a mencionar la existencia de un "Caminante" que de manera solitaria y personal había ido trazando muchas de estas veredas por alguna razón. Sin embargo, al desconocer quien era este "Caminante" que trazaba e iba abriendo brechas de manera personal a lo largo de kilómetros, bajo el duro sol de la región, el sobrenombre llegó a ser bien conocido.
Este "Caminante" es el realidad un ejidatario llamado familiarmente Beto. Por su propia necesidad comenzó a trazar estas veredas para cruzar de un punto a otro. Posteriormente, el Caminante, fue contactado por algunos grupos de ciclistas que le encargaron buscar y trazar nuevas brechas, ahora diseñadas para la bicicleta de montaña, pensando en dificultad y diversidad en el recorrido.
Hoy, una buena parte de las rutas de bicicleta de montaña que existen en el área de Villa Juárez, Durango, se le deben a él.